Rubén Orta
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Más Allá del Agente: Workflows, Orquestación y Optimización en IA (Parte 3)

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Más Allá del Agente: Workflows, Orquestación y Optimización en IA (Parte 3)

En los artículos anteriores, exploramos qué es un agente de IA y los componentes esenciales que lo definen. Ahora es momento de dar un paso más y analizar cómo los agentes pueden trabajar de manera más eficiente a través de workflows avanzados, estrategias de orquestación y técnicas de optimización.

Antes de sumergirnos en los detalles, es clave entender la diferencia entre agentes y workflows:

  • Workflows: Son sistemas donde los modelos de lenguaje (LLMs) y herramientas son orquestados mediante caminos de código predefinidos. Es decir, hay una secuencia fija de pasos diseñada para cumplir una tarea específica.
  • Agentes: En contraste, los agentes de IA tienen autonomía para dirigir su propio flujo de trabajo. No siguen una ruta rígida; en su lugar, deciden dinámicamente qué herramientas usar y cómo resolver una tarea.

Un workflow es como una cadena de montaje, donde cada paso sigue un orden predefinido. Un agente, en cambio, es más parecido a un asistente humano, que analiza el contexto y decide la mejor manera de proceder en cada momento.

1. LLM Mejorado: La Forma Más Sencilla de Construir un Agente

Un LLM mejorado es un modelo de lenguaje que, además de generar texto, tiene capacidades avanzadas como:

  • Acceder a información externa (Internet o bases de conocimiento mediante RAG).
  • Ejecutar herramientas especializadas.
  • Gestionar una memoria para aprender de experiencias previas.

Ejemplo: ChatGPT es un claro ejemplo de un LLM mejorado. Puede buscar información, ejecutar cálculos y recordar elementos dentro de una conversación. Si puedes resolver un problema con esta estructura, no hace falta complicarse más.

2. Prompts Encadenados: Dividir para Vencer

Cuando una tarea es compleja, dividirla en subtareas más pequeñas ayuda a mejorar la precisión y control del agente. En esta técnica, cada LLM trabaja sobre la salida del anterior, permitiendo:

  • Validación intermedia: Se pueden realizar comprobaciones entre pasos para asegurar que el resultado es el esperado.
  • Uso de modelos especializados: Cada paso puede ejecutarse con un LLM diferente, eligiendo el más adecuado para cada tarea.

Ejemplo: Para generar un artículo con IA, podríamos tener tres pasos:

  1. Un LLM extrae los puntos clave de una fuente.
  2. Otro LLM redacta un primer borrador.
  3. Un tercer modelo revisa la calidad y mejora el texto final.

Este enfoque reduce errores y mejora la calidad de los resultados.

3. Enrutado, Paralelización y Orquestación: Escalando la IA

Cuando ya podemos descomponer una tarea en subtareas, aparecen nuevas posibilidades para hacer que el agente sea más rápido y eficiente:

  • Enrutado: La entrada se clasifica y, dependiendo de su contenido, se dirige a un modelo especializado dentro de un conjunto de LLMs.
  • Paralelización: Los modelos trabajan simultáneamente en partes de una tarea y luego combinan los resultados.
  • Orquestación: Un LLM central (orquestador) desglosa la tarea y delega subtareas a diferentes modelos especializados (workers), uniendo luego las respuestas en un solo resultado final.

Ejemplo: Un asistente de servicio al cliente podría:

  1. Enrutar preguntas técnicas a un modelo especializado en soporte técnico y preguntas generales a otro de atención al cliente.
  2. Paralelizar la generación de respuestas para múltiples consultas a la vez.
  3. Orquestar la recopilación de información de varias bases de datos y generar una respuesta coherente para el usuario.

Este tipo de optimización es clave para construir sistemas de IA a gran escala.

4. Evaluador-Optimizador: Un Feedback Loop Inteligente

Una de las técnicas más avanzadas para mejorar la calidad de un agente es el evaluador-optimizador, donde dos LLMs trabajan juntos en un ciclo de retroalimentación:

  1. Un LLM realiza la tarea principal.
  2. Un segundo LLM evalúa la calidad del resultado.
  3. Se genera un feedback loop, donde el primer LLM mejora su salida hasta que el segundo la aprueba.

Ejemplo: En un sistema de generación de código, un LLM escribe el código y otro lo revisa en busca de errores y mejoras. Este proceso se repite hasta que el código es óptimo.

Beneficio clave: Reduce la necesidad de intervención humana y mejora la calidad de los resultados en tareas complejas.

Conclusión

Hemos visto cómo los agentes pueden mejorar mediante técnicas como LLMs mejorados, prompts encadenados, enrutado, orquestación y evaluación iterativa. Estas estrategias permiten que los agentes sean más precisos, rápidos y autónomos.

En el próximo artículo, exploraremos algunas herramientas y frameworks que permiten implementar agentes y workflows de manera eficiente. Analizaremos opciones populares en el mercado, sus ventajas y casos de uso específicos.

Nos vemos en la siguiente entrega.